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29 de septiembre de 2010

ESTAMPAS EN SEPIA




ESTAMPAS EN SEPIA
A ellas, siempre.

Cada verano era una fiesta la llegada de la abuela María a nuestra casa.
Recuerdo a mi madre trajinando de acá para allá, intentando que todo estuviera “punto en solfa”.
Yo, contaba las horas, los minutos, para el feliz encuentro veraniego, desde el día en que cogiéramos la última carta anunciando su viaje.
Llegado el momento, arregladas y bien temprano nos íbamos a la estación a recibirla, con la misma ceremonia que si de una reina se tratara.
Como siempre faltaba tiempo para la llegada del tren, solía entretenerme caminando por el rail de la vía con la alegrísima sensación de ser una trapecista en su número de equilibrio por la cuerda floja…entre las amonestaciones de mi pobre madre que me gritaba subiera al andén no fuera a llegar el tren mientras jugaba.
De pronto, a lo lejos, se escuchaba el silbido alegre y cantarín de la locomotora acercándose .
El corazón se aceleraba …resoplaba el cíclope expulsando humo y partículas de carbonilla por su chimenea. La gente se arremolinaba para darse los últimos abrazos de despedida… chirriaban los frenos y, cual negrísimo esperpento goyesco, al fin se detenía la máquina frente a la estación.
Asomada a la ventanilla del vagón se dibujaba la dulce figura de la abuela, como salida de un cuadro impresionista de Monet, adornando el paisaje…
-¡Abuela, abuela, aquí…¡ y corríamos entre maletas, bolsos, cajas de cartón con su asa de pita, señoras con la jaula del canario, militares con el petate, mozos de estación cargando y descargando la mercancía …
Pasados unos minutos, el jefe de estación con traje azul y gorra roja, daba salida al tren con su silbato y, lo veíamos alejarse con gran altivez cruzando las llanuras extremeñas hacia su trágica odisea de ir a morir a Badajoz como fin de trayecto.
-¡Abuela, qué me traes…? y las primas, cuándo van a venir…?
Ante mi bombardeo de preguntas salía mi madre en defensa de la abuela que no paraba de besarme y acariciar mi pelo rubio…
-Niña, déjala ya que vendrá cansada, tendrás tiempo mañana de atosigarla…
Me sentía tan importante…ahora yo también tenía una abuela, como mis amigas del colegio.
Y otra vez al atardecer, en la puerta de la casa, narraría aquellas historias que tanto me gustaban…
Sí, seguro que volvería a contarme lo de su querido hijo el soldado que se fue voluntario a hacer el servicio militar en los días de la República y jamás regreso por culpa de aquella guerra incivil del 36.
Seguro que me hablaría de aquellas durísimas historias de mineros…de cómo el alma se le desgarraba al escuchar aquellos alaridos de dolor que emitían las sirenas de los pozos anunciando otra tragedia por culpa del maldito grisú que se había llevado ya a tantos hombres.
De cómo el abuelo trabajaba siempre de noche colgado de unos arneses arreglando las tuberías y las jaulas para que bajaran los mineros a los pozos con seguridad a picar y extraer el preciado y demandado carbón del pueblo.
Me contaría aquellos mágicos cuentos andaluces, aquellas divertidas historias que hablaban de aventuras y anécdotas de la gente del Sur.
Qué bien contaba las historias y con cuánta gracia…a pesar de aquella tristeza que yo adivinaba en el fondo de sus ojos color de miel.


Después de aquella guerra, nada sería fácil para la familia; el abuelo murió de pena y ella, apunto estuvo, quedó viuda con cinco hijos que alimentar y nada más…
Fueron tiempos muy duros en aquella España.
Con la victoria de los insurrectos le llegaría el derecho a una pequeña pensión por el hijo, aún nombrado en una calle, paradójicamente impuesto por los mismos culpables de su muerte.
Se emocionaba la abuela con estas cosas… mas, a pesar de su dolor, jamás le escuché una palabra fea o mal sonante contra nadie; sólo decía que todo aquello debía servir de lección para que no volviera a repetirse jamás.
Yo entonces apenas podía entender esas palabras…en los libros de texto nos habían tergiversado la historia y, aún faltaba tiempo para que llegáramos a vivir en Democracia.
A pesar de tantas carencias de todo tipo me sentía inmensamente feliz entre el amor de mi familia.
Hoy, he vuelto a la estación de mis recuerdos…
Aquí estoy de nuevo en el andén, de la mano de mis dos amores, esperando a ese tren que va para Sevilla…
Y llega,oigo su silbido…
Subo a mi vagón de tercera, me siento junto a la ventanilla para disfrutar del paisaje.
Parto hacia ese encuentro gozoso con mis primas.Me acurruco contra el cuerpo menudo y blando de la abuela. A lo lejos, aún puedo distinguir a mi madre diciéndome adiós, erguida en el andén como una estatua griega.
Cierro los ojos, pasamos un túnel…cuál misteriosas me resultaron siempre sus negras y estrechas paredes. Pueblitos a lo lejos, pequeñas estaciones;el paisaje huele a serranía, a encinas, alcornoques, a tomillos, a jarales en flor…
Cual alegres pajarillos, vuelan mis pies hacia las orillas de la Ribera del Huéznar…
Respiro el aroma de los pinos, de las chumberas con sus higos en sazón, de la hierbabuena del patio de la abuela.Saco la cabeza por la ventanilla queriendo disfrutar más el paisaje y ¡dichosa carbonilla…¡
-Suénate bien… me dice la abuela, mientras limpia la tizne de mi curiosa nariz excursionista. Miro con sorpresa el negro gazapo en su blanquísimo pañuelo y, me río a carcajadas…
Mientras cruza lentamente el tren por el puente de hierro acercándonos a la Mina que ya en el oscuro atardecer del día, brilla dispersa y sutil como un precioso retablo de Salzillo, bajo las primeras estrellas del Sur.
Un preludio de infinita alegría fue siempre en mi niñez ese encuentro gozoso con mi tierra natal.
Mis primas, el Colegio de las Hermanitas de la Cruz, mis paseos por la plaza, mis juegos en el patio de la abuela entre jazmines y azahar…
Tesoros que guardo como un precioso regalo del Cielo que me vio nacer, hace ya mucho tiempo pero, aún intactos en mi corazón y en mi memoria.

MCDF. Carmendy

26 Leer / Dejar Comentario:

María Bote dijo...

Entrañable, maravillosos y emotivo relato, amiga,
Impregnado de suaves y nobles añoranzas y de impecable valor literario y descriptivo.
He viajado contigo en la infancia y he sentido tus mismas sensacines, a través de tu magistral y tierna narración. Siempre es un gozo leerte.
Te felicito muy sinceramente.

Besos. Mary.

El Gaucho Santillán dijo...

Que emotivo!

Atesora esos recuerdos, amiga.

Seguiràn vivos, mientras tù los recuerdes.


Un abrazo.

Terly dijo...

Comunicado a todos mis contactos:

COMUNICADO GRUPO POÉTICO "ZEROART"

http://extremeoencatalua.blogspot.com/

Madame Minuet dijo...

Madame, precioso, rebosante de ternura y nostalgia. Yo adoro esas viejas estaciones que guardan historias de tantas despedidas, a veces tan largas, a veces eternas. Y, mejor aun, de tantos reencuentros.

Madame, no estoy en mi propio PC porque lo estoy reparando, de modo que de momento le dejo escuetamente el aviso de que es usted la Baronesa del Chandelier.

Ha sido incluida en la lista que encontrará en la pestaña del salon de la corte, y proximamente publicaré su incorporación. Ya puede usted votar el nombre que le gustaría para la Orden.

Bienvenida y felicidades.

Espero más tarde poder subir algo si me dejan el ordenador otro ratito.

Bisous

Rosa Cáceres dijo...

La rememoración de este paisaje humano de tu infanfia (la abuela dulce y la madre siempre atenta) es de una emotividad extraordinaria. La verdad es que irremediablemente atrae a la mente el recuerdo nostálgico de escenas similares, si es que se vivieron. Muy bien dosificado el texto, perfecto el diálogo en estilo directo. Sólo un inciso sin importancia, el escultor murciano Salzillo tiene apellido de origen italiano, por eso se escribe con "z", sin ajustarse a la ortografía española. Yo soy de Murcia, allí la Gran Vía es Gran Vía Salzillo, hay Cine Salzillo, Cafés Salzillo y belén de Salzillo en Navidad, sin contar con los pasos de Salzillo en Semana Santa. Te aseguro que me ha encantado que lo nombres en tu relato, así como al grandísmo Goya en sus pinturas negras.

Un besico

Juliana Gómez Cordero dijo...

Tus recuerdos de esa época del tren a leña son tan similares a los mios que me emocioné al mäximo. Con una diferencia; yo viajaba todos los días desde el pueblo que vivía hasta la ciudad donde cursaba mis estudios en la Universidad Nacional de Tucumán.
Pero rsurgió en mi mente, el humo, la carbonilla, el estruendoso pitido antes de llegar , el ruido chirriante de los frenos y el fuhh fuhh,cuando arancaba. Parece mentira que algo tan tosco y retrógrado pueda causarnos tanta emoción.
¡ Gracias por el buen momento de recordación !
Con cariño, un beso de Juliana

Maria TeresaRodriguez Carretero dijo...

Querida Mari-Carmen,todos los que hemos entrada en tu blog hemos hecho ese viaje eny que todos guardamos en el recuerdo.Yo tambien viajé en muchas ocasiones con mi abuela en un tren de via estrecha, al que algunas veces parecía que tendriamos que empujar para que pudiera subir las cuestas y en algunos apeaderos sólo aminoraba la marcha y los viajeros se bajaban, ¡pero que años tan felices!.
Como dice la canción que en algun momento os he cantado:VI DE PRONTO UNA GRAN CAFETERA QUE CHIFLABA POR UNA PITERA...Y AQUELLO ERA EL TREN.
Mañana en la sede te daré un poema a la abuela que habrá de gustarte.
Enhorabuena amiga, eres buena poeta y buena prosista. Un abrazo

Goriot dijo...

Carmendy amiga mía, llego tarde pero aquí queda siempre tu obra para gozar de ella. Me ha encantado tu relato poético.
No sólo escribes buena poesía sino buena prosa.
Un beso.
Goriot.

La sonrisa de Hiperión dijo...

Serían un fastidio, pero y la magia que desplegaban...?


Saludos y un abrazo.

angela dijo...

HOlAmi amiga Mary Carmen ,hoy he tenido un rato libre y he disfrutado del viaje que tu le has escrito con alegria recordado en tiempo, un buen relato y me recuerdo y yo cuando fuy nina y el viaje en tren una maravilla mirando a ventana del vagon y ver bellas peisajes.
saludos ,bess y abrazos.

Anónimo dijo...

Querida Carmendy, este relato me ha emocionado, ha tocado fibras sensibles de mi alma. Yo también tengo recuerdos de aquellos viejos trenes, en especial de uno que, en 1958, partía para Alemania abarrotado de emigrantes obligados a abandonar su patria huyendo de la miseria y/o de la persecución política. En ese tren iba mi tío, el hermano pequeño de mi madre. Todos lloramos al verlo partir. Aquellos pobres que partían hacia un exilio infame agitaban pañuelos por las ventanillas del tren mientras, en el andén, una muchedumbre lloraba y maldecía al despedirlos. Todos llorábamos en clave de ausencia, con rabia imposible de contener.

Este relato tuyo bien podrías incluirlo en el próximo número de Ventana Literaria.

Un beso muy fuerte.

José Manuel (Alvaro de Rioja)

Carmendy dijo...

Mis queridísimas amigas y amigos:
Mary, Gaucho, Terly,Madame Minuet, Rosa, Juliana, Mª Teresa,Goriot, Hiperión, Ángela y José Manuel.
Todo un lujo vuestra presencia en mi balcón.
Muchas gracias¡¡ por dejar vuestras lindas palabras sobre mi relato. Me alegra muchísimo que os haya gustado, ya que es muy especial para mí pues forma parte de mi infancia.
Un honor, vuestra bondad y acogida para estos textos sencillos pero, escritos desde el corazón.
Mil gracias¡¡esto me anima a seguir con el blog.
Mis besos para todas/os. Paz y amor.
Carmendy

Carmendy dijo...

Amiga Rosa:
Muchísimas gracias¡¡por ese inciso que me haces sobre el gran maestro Salzillo;ahora sí lo pongo bien...
La verdad es que, me pasa lo mismo que a tí, que escribo mucho a lo "repentizado"como bien dices, jajaja...me encanta tu expresión; es lo que ha pasado,al autor lo admiraba desde mi época de colegiala en que me fasninaban sus preciosos retlablos y escenas navideñas.
Te mando mi abrazo grande, amiga.
Carmendy

Carmendy dijo...

Madame Minuet:
Muchísimas gracias¡¡
por admitirme en su Corte.
Un grandísimo honor ese título que me asigna;espero ser digna de tan noble distinción.
En breve pasaré a dejar mi propuesta para la Orden, como me sugiere.
Bisous. Paz y amor. Carmendy

AFRICA EM POESIA dijo...

CARMENDY


tomando notas y en funcionamiento
dejo un besito


NOTAS SUELTAS



Toma nota de muchas notas ...
Sueltas y no sólo ...
Y estoy tomando notas ...
Para un día para recordar ...

Tomo notas, el cielo y la tierra ...
Luna y las estrellas ...
Y estoy tomando notas ...

Con el corazón latiendo ...
Y con la sensación de la vida ...
El mundo y tú ...
Y todavía estoy tomando notas ...

Y estas notas, escritas por mí
También escribo para ti ...
Y a su vez en mis brazos
E. .. continuará ... para tomar notas! ...

Lectores Inquietos Poemas 웃ღ웃 dijo...

Hola amiga muy emotivo entrañable adorable tu
relatar muchas gracias por compartirlos con nosotros me encanto compañera...

Un fuerte abrazo besos que tengas
un feliz comienzo de semana...

Jose Antonio Bejarano dijo...

Hermoso y emocionante relato de tiempos pasados.
Todos guardamos vivencias parecidas aunque tal vez desde perspectivas distintas.
El tren forma parte de nuestro imaginario: yo no puedo olvidar cómo me bajaron del tren un 20 de diciembre de 1960, en Atocha mientras el presidente de EEUU visitaba nuestra pobre ESPAÑA...
Un saludo, paisana...

Carmendy dijo...

Igualmente amiga África, otro besito grandote para tí.
Muchas gracias¡ por dejarme tu lindo poema en mi balcón.
Paz y amor. Carmendy

Carmendy dijo...

Amigo Lectores,agradecida por tu visita.
Siempre un honor tus gratas palabras en mi balcón.
Mis cariños a ese precioso mar de Cádiz y un besito para tí.
Paz y amor. Carmendy

Carmendy dijo...

Estimado amigo José Antonio.
Bien venido a este balcón de las toronjas.
Espero se sienta en su espacio y nos sigamos visitando a menudo.
Muchas gracias¡¡ por sus amables palabras para mi relato.Son pequeños recuerdos de infancia que he querido compartir con las personas que me visitan.
Pasaré en breve por su blog.
Paz y amor fraterno. Carmendy

América dijo...

Un texto precioso, emotivo,la historia a través de sus protagonistas,la historia directa del corazón y de la experiencia de quienes la cuentan a través de sus alegría y sus perdidas,la memoria se ejercita la de nuestras familias y la de nuestra propia tierra.
El pasado es un patrimonio sin beneficio de inventario donde todo tiene su propio valor.
El vídeo de antología un viaje a pasado...España.

Un abrazo enormeee.Cuanto arte se respira en este blog.

Argos dijo...

Olá

Adorei este texto, muito expressivo.

Obrigado por compartilhar connosco

abraço

Carmendy dijo...

Querida amiga América.
Me siento inmensamente feliz por tus bondadosas palabras sobre mi relato.
Me alegra que este sencillo esbozo de mi niñez,escrito desde el corazón como un pequeño homenaje,a ellas siempre, como dice la dedicatoria,os haya gustado.Ellas fueron mis dos amores y, aún después de tantos años, siguen estándo conmigo siempre porque al verdadero amor no puede vencerlo ni la muerte.
Gracias, amiga¡¡ creo que no merezco tanto honor.
Te mando mi abrazo grande.
Paz y amor. Carmendy

Amiga

Carmendy dijo...

Bien venido Argos.
Muchísimas gracias por dejar tus amables palabras en mi balcón.
Un gran honor tu visita.
Un abrazo grande para tí, para Tétis y para mi querido paisano Posehidón.
Paz y amor. Carmendy

Condesa de Croissant dijo...

Madame, espero que esta nueva sala capitular que inauguramos hoy sirva a la finalidad de albergarnos a todos y nos permita debatir convenientemente nuestros asuntos.

La esperamos

Bisous

Carmendy dijo...

Muchísimas gracias¡¡ Condesa de Croissant.
Pasaré por la sala en cuanto pueda.
Bisous, Carmendy

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