A mi madre.
In memorian.
Sí, aun cantan los pájaros, madre
su infinita canción crepuscular
de ayer, de hoy y de mañana.
Como viejas plegarias surcando el aire
escucho sus trinos al pasar.
Sobre la arboleda del parque
van repitiendo tu nombre.
Es otro atardece de fiesta por la altura.
Tú, la novia en el paisaje del verde y los azules.
Son otras primaveras, madre, desde entonces
las que busca mi alma
las que me traen su gozo, cada tarde
cada anochecer, en estos pasos míos
de ida y vuelta.
Hoy, como entonces, descansaré sola
en el viejo rincón del jardín...
Vuelve a mis manos el calor de tus manos
tu perfume, de limonero en flor recién nacido
y tus abrazos, fecundos como higueras
donde anidaban todos
los pájaros del cosmos heridos por la luna.
Si, aún escucho, madre
ese mágico concierto de tu nombre
de ayer, de hoy y de mañana.
Al pasar por el parque del Espolón
camino de puntillas bajo el coro
el pecho se desborda en pentagramas
hoy seré la soprano de la orquesta y
plena de amor y brisa
te ofrezco la sonata de las rosas.
Mientras mis ojos te buscan en lo azul.
Mientras escucho en el trinar de los pájaros
dulces nanas en tu voz de ArcoIris.
Arrullando las noches de mi infancia.
MCDF. Carmendy